“Gustavo Petro cree que ser presidente es lo mismo que ser un emperador”, afirmó el abogado Ramiro Bejarano, en una comparación que equipara la figura del jefe de Estado con la de un poder absoluto. La afirmación describe lo que los colombianos vieron este lunes 14 de abril durante el más reciente Consejo de Ministros, realizado en Ipiales, Nariño.
En esa jornada, el mandatario lanzó amenazas, hizo comentarios fuera de contexto y dio órdenes que sus funcionarios difícilmente podrían cumplir. Una intervención de más de tres horas, marcada por múltiples polémicas y calificativos que la convirtieron en otra más de sus controvertidas sesiones de gabinete.
El evento se realizó en la frontera con Ecuador para abordar las medidas frente a la región tras la decisión del gobierno ecuatoriano de imponer aranceles del 100 % a productos colombianos, según explicó el mandatario en su intervención.
Sin embargo, el encuentro terminó convirtiéndose en una larga exposición de referencias filosóficas hasta expresiones sobre sexualidad, pasando por acusaciones a autoridades extranjeras, cuestionamientos a instituciones económicas y anuncios de medidas de orden público.
Lo primero que llamó la antención, fue la pinta del mandatario. Estaba totalmente cubierto. Chaqueta, gorra, bufanda y gafas oscuras, a pesar de que el consejo se realizó en horario nocturno. Justificó su uso en una recomendación médica y, en tono distendido, añadió que se debía también a que había visto “mucha belleza exuberante” en el país.
Los comentarios del mandatario han sido calificados como un exabrupto y como una muestra de un deterioro progresivo en su actitud frente al respeto por las instituciones. Además, se reprocha el alcance de sus afirmaciones en escenarios oficiales.
Petro vs. Daniel Noboa
Los primeros dardos fueron contra el presidente de Ecuador Daniel Noboa. Según Petro, sus decisiones en materia fronteriza estarían relacionadas con el narcotráfico. “Lo que está haciendo Noboa es entregarle la frontera a la mafia, porque si cierra la carretera que va de Tumaco a Esmeraldas, que ningún presidente ha querido que se abra por miedo a creer que por la carretera va a pasar la cocaína, es porque, o no tiene ni idea de cómo es el narcotráfico en el mundo y en la frontera, o porque son aliados de la mafia”, dijo el jefe de Estado, al cuestionar el cierre de la vía entre Tumaco y Esmeraldas.
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De ahí, sin ninguna conexión, brincó al tema del Banco de la República. Cuestionó la política de tasas de interés, aseguró que algunos de sus miembros serían “neoliberales, sectarios y uribistas”, y llegó incluso a mencionar de forma directa a integrantes de la junta, mezclando referencias ideológicas con señalamientos personales.
Amenaza a los alcaldes y gobernadores
En medio de esa secuencia de intervenciones, el mandatario también lanzó advertencias a alcaldes y autoridades locales en el contexto de bloqueos de vías, al afirmar que podrían ser detenidos si, según él, apoyaban estas acciones.
“Entonces, ya tienen las órdenes, La comida se libera sí o sí. Es la comida del pueblo, son los empresarios de la comida, eso se protege más ahora. Y si hay que llevar presos a los alcaldes, los hacemos llevar, no por orden nuestra, porque es de la justicia y del contralor. Y el procurador puede suspenderlos de inmediato, y de eso quiero hablar con él, a ver si nos ponemos de acuerdo en algo”, dijo, al tiempo que insistió en la necesidad de liberar las carreteras “por orden del presidente de la República”.
Además de las advertencias dirigidas a los alcaldes, el mandatario aludió a la posibilidad de recurrir a un estado de excepción, pese a que no tiene facultades directas para adoptar ni imponer medidas de ese tipo de manera discrecional. En ese contexto, sugirió que bajo esa figura constitucional podrían implementarse decisiones frente a la actual situación por bloqueo en el país.
¿Shakira qué tiene que ver?
La andanada de comentarios del presidente fue amplia. Sin embargo, uno de los apartes que más llamó la atención fue el que incluyó una referencia a Shakira y a uno de sus más recientes éxitos. Petro aludió a la canción que la barranquillera lanzó junto al productor Bizarrap, la conocida “Session 53”, en la que se escucha la frase “las mujeres no lloran, las mujeres facturan”.
El presidente atribuyó la expresión para hacer sus comentarios salidos de contexto. “El cuerpo no se vende”, dijo, y cuestionó que este pudiera ser objeto de transacción. La referencia no pasó desapercibida, tanto por la forma en que fue utilizada la canción como por el sentido que le dio en su discurso.
“A mí me sacó la chispa Shakira cuando dijo ‘las mujeres facturan’, y dije: pues el cuerpo no se vende, porque es de la vida, no del mercado, ni por poquito ni por mucho, porque se vuelven esclavos y esclavas, por Dios”, dijo el presidente.
Y, una vez más, se refirió al clítoris sin filtros o mesura: “El clítoris amarrado al cerebro y el pene amarrado al cerebro, la sexualidad juega el cerebro. ¿Quién dijo que es pecado decir los nombres científicos por su nombre? La sexualidad juega con el cerebro, la sensibilidad está ligada a los nervios, y los nervios llegan al cerebro”, señaló.
El Consejo también incluyó anuncios sobre el traslado de los capos de estructuras criminales en el Valle de Aburrá, quienes, pese a estar presos, pagaron una parranda vallenata en la cárcel de Itagüí, en un hecho que ha generado polémica nacional. “Los señores que hicieron la fiestica salen de la cárcel”, afirmó el mandatario al referirse a estas decisiones.
Orden para intervenir en las iglesias
Llamó la atención la referencia que hizo el presidente sobre un sacerdote de la Parroquia de la Sagrada Familia en Bogotá. Lo señaló por supuestos mensajes políticos desde el púlpito, y llegó incluso a pedir que la Policía Nacional mediara en el asunto.
“Lo del señor párroco está haciendo anticomunismo, como hacían los franquistas que se disfrazaban de sotana en las iglesias de mediados del siglo veinte...”, dijo.
Según él, ese tipo de mensajes habrían tenido efectos violentos en el pasado. “Y por eso... diciendo que los liberales eran comunistas y ateos... y eran liberales, a que se mataran trescientos campesinos liberales y estos respondieron matando conservadores. Hizo una violencia de la cual no hemos salido”, afirmó.
El presidente insistió en que la libertad religiosa no puede usarse para hacer política, sobre todo en época electoral. “Aquí se permite libertad de creencias, pero no para desatar violencias... la creencia no es para matar (...) señor director de la Policía, miren a qué hacen... no puede haber exclusión ni en los de culto de Colombia”, advirtió.
Cerca de cuatro horas parecen haber sido suficientes para que el mandatario diera rienda suelta a una intervención marcada por múltiples digresiones. Hizo referencias dispersas a distintas corrientes de pensamiento, pasando de autores y conceptos filosóficos a expresiones sobre el cuerpo y la sexualidad, en una mezcla de ideas que incluyó menciones a Hegel, el marxismo y reflexiones sobre el clítoris y el pene, en relación con su afirmación de que la sexualidad “juega en el cerebro”.