La legendaria actriz francesa Brigitte Bardot es enterrada este miércoles 7 de enero en la turística localidad de Saint-Tropez, en una ceremonia “sencilla”, como lo quería la artista, icono del cine, defensora de la causa animal y conocida por sus comentarios polémicos.
A media mañana, el féretro de la intérprete, recubierto de mimbre, fue transportado a la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción donde se celebró la misa, en presencia de su hijo, con quien mantenía una relación complicada, y de personalidades conocidas como la líder de extrema derecha Marine Le Pen.
La hermana de B.B., Mijanou, de 87 años, que no pudo viajar desde Los Ángeles, hizo leer un mensaje: “Siento tu presencia alegre y feliz. Por favor, quédate conmigo hasta que me reúna contigo”.
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Su hijo Nicolas-Jacques Charrier, de 65 años, hizo colocar una corona en forma de corazón con mimosas y la inscripción “para mamá”. Su venida desde Oslo, donde vive con sus hijas y nietas, fue una incógnita hasta el último minuto a raíz de las relaciones distantes que tuvo con su madre, quien dijo carecer de instinto maternal y lo dejó con su padre, Jacques Charrier, fallecido en septiembre.
Entre los presentes, también figuraron el hijo de otra leyenda del cine francés Jean-Paul Belmondo, Paul, o el defensor de las ballenas Paul Watson, con quien compartía la pasión por la causa animal. En el plano político, estuvo la ultraderechista Marine Le Pen, a quien Bardot apoyó en las elecciones presidenciales de 2012 y 2017, y la describió como una “Juana de Arco” moderna que esperaba que pudiera “salvar” a Francia.
El presidente francés, Emmanuel Macron, a quien la actriz había criticado, hizo llevar una gran corona de flores.
En los últimos años, la intérprete que encarnó la liberación de las tradiciones en la Francia de los años 1950 causó controversia con sus declaraciones sobre política, migración o el mundo de la caza. Algunas le valieron condenas por difamación.
Las causas de la muerte de Brigitte Bardot
Bardot falleció el 28 de diciembre a los 91 años en su casa de Saint-Tropez, llamada La Madrague, donde vivía retirada desde hacía décadas con su cuarto marido, Bernard d’Ormale, un exasesor de la extrema derecha.
En una entrevista publicada la víspera en Paris Match, D’Ormale reveló que la artista murió de cáncer.
Bardot “resistió muy bien a las dos operaciones que se le practicaron para tratar el cáncer que se la llevó”, contó. Pero “ella siempre quería volver a La Madrague (...) y allí, era más complicado, sobre todo por unos dolores de espalda persistentes que no remitían, la hacían sufrir, la agotaban. Era incómodo, incluso cuando estaba en la cama”.
D’Ormale también habló de los últimos momentos de la artista, con la que compartió 33 años de su vida. Le sostuvo la mano hasta el amanecer de aquel 28 de diciembre en que ella murió “rodeada de esos animales que amaba por encima de todo, y de mí, que la amaba”. Según él, vio “una plenitud, una tranquilidad (...) en su rostro”. “Volvió a ser extremadamente bella, como en su juventud”.
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La intérprete, nacida en el seno de una familia burguesa en 1934, saltó a la fama en 1956 con la película Y Dios creó a la mujer y llegó a aparecer en medio centenar de filmes, convertida en ícono sexual y de la moda. Pero en 1973 dejó la gran pantalla para dedicarse a la causa animal.
La fundación que la actriz creó para la defensa de los animales afirmó que la artista quería unas exequias discretas, “sin florituras”. “La ceremonia será como su imagen, con quienes la conocieron y la amaron. Sin duda habrá sorpresas, pero será con sencillez, como quería Brigitte”, dijo a AFP Bruno Jacquelin, portavoz de la institución.
En el puerto de esta glamurosa localidad de la Costa Azul, un millar de personas se congregó ante una pantalla gigante que retransmitía la ceremonia bajo un frío glacial. Uno de ellos mostraba una pancarta donde se leía “Los animales le dan las gracias a Brigitte Bardot”.
Más detalles del sepelio de Brigitte Bardot
Tras la ceremonia religiosa, un coche fúnebre trasladó el féretro al cementerio junto al mar de la glamurosa localidad de la Costa Azul francesa, donde B.B., como se conocía a la actriz, fue inhumada en un acto privado al que asistieron familiares y amigos cercanos.
La misa fue “muy sencilla, como ella, en realidad”, dijo a AFP la actriz Chantal Ladesou, presente en la iglesia. “Cuando vimos entrar el féretro de paja, nos dijimos: es Brigitte, claro”. “Fue muy emotivo, porque creo que había hecho su elección antes de morir y hoy no tenía a su alrededor más que gente a la que ella quería y que la quiere”.
En el puerto, un millar de personas se congregó ante una pantalla gigante que retransmitía la ceremonia bajo un frío glacial. Uno de ellos mostraba una pancarta donde se leía “Los animales le dan las gracias a Brigitte Bardot”.
Bardot dijo en 2018 que quería ser enterrada en su jardín con una sencilla cruz de madera sobre su tumba, igual que sus animales, para evitar “una multitud de idiotas” en su funeral.
En la entrevista con Paris Match, D’Ormale indicó los motivos del cambio de la artista para ser enterrada en el cementerio marítimo de Saint-Tropez.
“Hace algunos años, se dio cuenta de que la municipalidad no podría gestionarlo... Imaginen mareas de turistas congregándose en el estrecho sendero litoral”, dijo. Bardot se resignó entonces a renunciar a las gestiones y aceptó la idea de ser enterrada junto a sus padres y abuelos, en el cementerio junto al mar de la turística localidad.