x

Pico y Placa Medellín

viernes

3 y 4 

3 y 4

Pico y Placa Medellín

jueves

0 y 2 

0 y 2

Pico y Placa Medellín

miercoles

1 y 8 

1 y 8

Pico y Placa Medellín

martes

5 y 7  

5 y 7

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

6 y 9  

6 y 9

Suscríbete Suscríbete

Emociones encontradas. Valor sentimental, de Joachim Trier

02 de enero de 2026
bookmark
  • Emociones encontradas. Valor sentimental, de Joachim Trier
  • Emociones encontradas. Valor sentimental, de Joachim Trier

Tal vez haya sido perfecto que “Valor sentimental”, la nueva película de Joachim Trier, se estrenara entre nosotros en Navidad, en la misma fecha en que tantos irán a las salas de cine a ver “El paseo”. Porque en las reuniones familiares que vivimos por estos días están a flor de piel esos mismos resentimientos familiares profundos y medio ocultos, de los que hablan Trier y Eskil Vogt, los guionistas, utilizando varios ingeniosos mecanismos narrativos, sólo que en nuestros entornos latinoamericanos aparecen con mayor facilidad.

Aquí no necesitamos que a una niña le pidan en el colegio una composición literaria donde ella asuma la identidad de la casa en la que vive y eso desencadene una serie de reflexiones que llegarán hasta la madurez de esa niña, Nora, y harán que sienta mucha rabia de que el lugar donde se enfermó su mamá y agonizó, ayudada por ella y por su hermana, le pertenezca a su padre, ese famoso director de cine que se fue hace tiempos para volver ahora, cuando ya para qué, a venderla sin pedirles permiso. Aquí, y con aquí me refiero a su casa o a la mía, en muchas ciudades de Latinoamérica, a esa pelea se llegará sin preámbulos en el mismo velorio. Cambian las situaciones, pero todos entendemos las emociones tratadas por la película, el valor sentimental que adquieren ciertos objetos, algunos recuerdos, ciertas personas, con el paso del tiempo.

Trier sabe que los sentimientos humanos son más complejos de lo que a veces nos hace creer el cine y que una discusión entre padre e hija puede derivar en reproches por la carrera que ella escogió, insultos por las ausencias de él, melancolía por algún buen recuerdo, sin mencionar las penas que cada quién cargue, como el alcoholismo poco disimulado de Gustav o los ataques de pánico que está sufriendo Nora en sus presentaciones teatrales como actriz. Parecen muchas cosas a la vez, pero la buena escritura y la naturalidad de las actuaciones convierten todo eso simplemente en un reflejo de la vida, de la complejidad de cualquier vida, ocurra ésta en Oslo o en Medellín.

Lo que sí es un verdadero triunfo de la forma que escoge el director noruego en esta película que es sobre todo un mecanismo, es la aparición del personaje que construye con sabiduría entrañable la extraordinaria Elle Fanning: Rachel Kemp, la estrella de Hollywood que se ha enamorado de una vieja película de Gustav y con su presencia le permite conseguir el dinero para financiar la próxima, es un alma buena y sensible. A través de ella, a la que sí debe tratar con pinzas, Gustav encuentra el tono para guiar sin crueldad ni ironía, como es incapaz de hacer con sus propias hijas. Será ella la que lo confronte, también con suavidad, para que entienda que él necesita componer ciertas vainas antes de que sea muy tarde. Kemp personifica el lugar del arte en nuestras vidas, que en canciones, poemas, pinturas, películas y novelas nos permite expresarlo todo, entenderlo sin tener que explicarlo, como hacen las miradas entre familiares. Esas mismas miradas que nos salvan de atroces penas de prisión, porque para nuestra fortuna, todavía no matan.

Sigue leyendo

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD