Actualmente, el trayecto en tren entre la estación Penn de Nueva York y el complejo Meadowlands cuesta alrededor de 12,90 dólares ida y vuelta, lo que equivale aproximadamente a $46.800 pesos colombianos.
Sin embargo, según reportes del medio The Athletic, la empresa NJ Transit evalúa implementar tarifas especiales para los días de partido que podrían superar los 100 dólares, es decir, cerca de $363.000 pesos colombianos por el mismo recorrido.
El incremento sería cercano al 700%, una cifra que ha generado indignación entre usuarios y autoridades locales.
Desde el organismo de tránsito de esa ciudad explicaron a los medios que el objetivo es que el costo operativo del evento —estimado en unos 48 millones de dólares (más de $180.000 millones de pesos colombianos)— no recaiga sobre los usuarios habituales del sistema.
En esa línea, la gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, fue clara. “Queremos garantizar que los usuarios habituales no paguen el costo del evento”. Además, pidió medidas como ampliar la capacidad del sistema y proteger a quienes dependen del transporte público en su rutina diaria.
La propuesta no ha sido bien recibida en todos los sectores. La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, calificó la posible tarifa como excesiva. “La Copa Mundial debería ser accesible. Cobrar más de 100 dólares por un viaje corto es demasiado caro”.
En contraste, desde la alcaldía de Nueva York, encabezada por Zohran Mamdani, se impulsa una idea opuesta: implementar un programa piloto de autobuses gratuitos durante las cinco semanas del Mundial.
La propuesta tendría un costo cercano a los 100 millones de dólares (unos $363.000 millones de pesos colombianos), aunque enfrenta la oposición de la Autoridad de Transporte Metropolitana.
El MetLife Stadium albergará ocho partidos, varios de ellos en días laborales, lo que aumentará la presión sobre el sistema de transporte.
Mientras el Comité Organizador mantiene las tarifas en revisión, el debate crece: ¿debe el Mundial ser un evento accesible para todos o un espectáculo con costos elevados para los asistentes?
Más allá del fútbol, el Mundial ya plantea un reto clave: garantizar que millones de aficionados puedan vivir la experiencia sin enfrentar barreras económicas desproporcionadas.
Porque si asistir a un partido implica pagar cerca de $363.000 pesos colombianos solo en transporte, la fiesta del fútbol corre el riesgo de volverse un lujo para pocos.